Una reseña cultural sobre «O Entroido»

mascara Entroido - Una reseña cultural sobre "O Entroido"

Desearos que paséis un entroido divertido que os sirva para relajaros y sacar presión de esa olla en la que a veces nos convertimos.
Este próximo sábado día 9 aprovechando el tirón do entroido no tendremos actividades.
Permitirnos una reseña cultural sobre o Entroido más próximo.
De dónde viene. Pongamos remedio a nuestra desmemoria.
El origen de las fiestas de Carnaval.
Las fiestas territoriales o por costumbre ideológica sirven como desfogue social entre periodos laborables, y hay quien las señala en el calendario a la espera de que lleguen y les libren del tedio, y quizá aprovechan para desmadrarse todo lo que no lo han hecho mientras se dedicaban a cumplir con sus obligaciones: esto ayuda a rebajar las tensiones acumuladas en una, «La esencia del Carnaval es la pura transgresión», sociedad.
Pero hay fiestas y fiestas. Unas nos resultan más simpáticas que otras y solemos preferir celebraciones tan alegres como los Carnavales, en especial porque su esencia es la pura transgresión.
De dónde vienen las mascaradas.
La etimología de las palabras nos cuenta buena parte de la propia historia de aquello a lo que se refieren. En el caso de ‘Carnaval’, pese a la desmemoria generalizada, algunos creen que procede de la construcción latina ‘carne-vale’ o “adiós a la carne”, y la Iglesia Católica había propuesto en el Medievo que provenía de ‘carnem-levare’ o “abandonar la carne”, ya que esta festividad se celebra en la mayoría de los casos justo antes del tiempo de cuaresma, durante el que la mayoría de la cristiandad se supone que se prepara espiritualmente para la Pascua, es decir, la conmemoración del mito de Cristo resucitado, y no consumen carne los viernes como forma de hacer penitencia.
Sin embargo, del mismo modo que para tantas otras cosas, esta elección no es más que un intento de arrimar el ascua a su sardina. Lo cierto es que hoy coincidimos en que ‘Carnaval’ viene de Carna, diosa celta de las habas y el tocino, y mucho antes, de los homenajes indoeuropeos al dios Karna. O sea, que tiene mucho sentido, por un lado, que la Iglesia no la acepte como fiesta religiosa, lo que contrasta con la pretensión de su propuesta etimológica, y por otro, su paganismo cuadra perfectamente en la actualidad con el carácter lúdico que esta festividad tiene en cada rincón del mundo donde se encuentra asentada.
Extraido de: https://hipertextual.com/2016/02/carnaval

Pero por estos lares tenemos un entroido fuera de lo común.
Para los vecinos de Vilaboa, sobre todo de las parroquias de Cobres, el carnaval es vivido de un modo muy especial ya que se desarrolla en estas fechas una fiesta de gran tradición. Por lo que, todo el mundo quiere ser partícipe, un año más, de tan arraigada celebración, celebrándose con la felicidad e ilusión que merece para el goce de todos; visitantes habituales de los pueblos limítrofes y turistas esporádicos.

Madamas y Galanes - Una reseña cultural sobre "O Entroido"

El tradicional “Entroido Dos Cobres”, según escritos de la época, se remontan a principios del siglo XVIII y debe su actual vigencia a la tradición oral que fue transmitiendo el interés y participación en la fiesta de generación a generación.
Esta herencia cultural pasada de padres a hijos, de abuelos a nietos logró mantener viva y presente una celebración colectiva sorprendente y particular, tal y como es el Carnaval de “Cobres”.
Procede de: http://www.entroidodecobres.com/index_c.php
Durante los días que se celebra el carnaval, de sábado a martes, desde las diez de la mañana hasta que se pone el sol, las “Madamas” y “Galáns» recorren distintos lugares de las parroquias de Santa Cristina y San Adrián, acompañados por una charanga (gaiteros), que al son de la música regalan con sus bailes a los presentes allí por donde van. Con los bailes, la música (jotas, muiñeiras, el agarrado) y la popular Danza de Os Cobres –propia de la zona- llevan la fiesta de puerta en puerta a todos los vecinos, especialmente a aquellos que por algún motivo (convalecencia, indisposición, etc.) no pueden asistir a los tradicionales actos de celebración del Carnaval; incluso, una Madama acompañada por el Galán, entran en la casa haciendo emerger el recuerdo de los tiempos de juventud.
Actualmente, esta celebración es posible gracias a la labor de la Asociación Cultural Cobres que, durante el año, y con mayor intensidad los meses próximos a la fecha, preparan las vestimentas y bailes de las Madamas y Galáns. Junto con la colaboración y apoyo del Ayuntamiento de Vilaboa, otras instituciones como la Diputación Provincial de Pontevedra… y la participación de todos los vecinos y visitantes que se suman, cada año, a la celebración del Carnaval.
O Martes de Carnaval.
A Corrida do Galo é o acto principal deste gran día, onde xa antes os membros da comisión percorreron tódolos galiñeiros na procura do mellor galo, poñendo a disposición “dos vellos” quen son os encargados de coidar do galo e tentando que ninguén llo leve. Estes “vellos” da corrida, gardiáns do galo, sen unha roupaxe propia, coa cara cuberta como ben poidan, e armados con paus, estacas, fungueiros… baixan co galo coas patas atadas e fan coma se o soterraran nun burato feito para tal evento, tapándolle con terra tan só as patas.
Pero é o cerimonial do martes de Entroido pola tarde o que centra o noso interese. No torreiro había un palco ou púlpito de madeira adornado con mimosas, o público rodeaba expectante as madamas e os galáns que bailaban ao son da música dos gaiteiros. Nun momento dado, os gaiteiros saían a buscar os Vellos do Entroido que traían o galo con eles. Nunha focha enterraban o animal, deixándolle a cabeza fóra, e ao redor efectuaban a danza.
De súpeto, de entre o público ou mesmo de entre os propios socios, arrincaba alguén a correr, agarraba o galo pola cabeza e fuxía a toda velocidade. Os Vellos, atentos e armados con gallas, perseguían o atrevido e recuperaban o plumífero protagonista do Entroido. O ímpeto e a agresividade na resposta dos Vellos variaba claramente dependendo de se os ladróns eran da propia parroquia -cos que eran tolerantes- ou se eran das parroquias limítrofes -cos que exhibían a base de pancadas a súa intranxixencia brutal.
Volveremos máis adiante a este punto, ao poñelo en relación coas pugnas polos Mecos. Aparecía despois en escena o predicador, tamén disfrazado, que dende o seu púlpito lanzaba o Sermón do Galo e mordaces críticas en verso contra os vicios dos veciños. Pero o público non era unha figura pasiva, senón que, como verdadeiro crítico literario, respondía activamente abanando o palco ata botar abaixo a aquel que os insultara momentos antes: a licenza concedida a este enmascarado para traspasar límites (verbais) quedaba revogada.
E chegamos ao clímax: o sacrificio do galo. En 1991, o gobernador civil Parada Mejuto prohibe este rito que xa dende os anos 40 se fora diluíndo ata quedar completamente esvaecido. Tiveron que acudir no noso auxilio as lembranzas dos máis vellos da parroquia para recompoñer o escenario “orixinal” e dar sentido ao lenzo. Confeso que o abraio foi maiúsculo ao descubrir que eran as madamas as que “cun sable de madeira” lle quitaban a vida ao galo.

Podemos mencionar carnavales importantes como los que se celebran en el valle de Laza y Monterrei, en Castro Caldelas, los de las comarcas del Ulla, los de Cotobade, sin olvidarnos de los de la Provincia de Lugo. Mención aparte, el de Cobres es un carnaval que se diferencia de todos los anteriormente mencionados por tener unas características especiales.
Procede de: http://www.entroidodecobres.com/historia_c.php
Que tengáis unas buenas fiestas.

Las imagenes son propiedad de sus autores.

 

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